miércoles, 18 de abril de 2012
1. tr. Arrojar violentamente por la boca lo contenido en el estómago./ 2. Arrojar de sí violentamente una cosa algo que tiene dentro
Momento de hedonismo sadomasoquista sentimental a las 5am en una frase: ver una película que retrata, así sin anestesia, tu vida a los 15 y a los 30, que te corta al medio con la habilidad y precisión del cirujano entrado en carnes que ha dejado de ejercer por entregarse a la bebida y con su mano grande y belluda intenta remover ese bultito que está en el centro de tu angustia, pero como ya no tiene pulso, aplasta todo el sector lacrimoso a la vez, produciéndote un acceso emocional pervehermosísimo, que te lleva a ese éxtasis de amor, locura y dolor y te recorre entera y sangran todas las heridas y no hay sutura que aguante y sos pasión y odio y carne abierta hasta las 7am que te vence el sueño y al despertar te encontrás con las ojeras más profundas que hayas tenido y el alma purgada y sos otra vez esa que a los 7 conoció la brutalidad azarosa que domina este mundo y ves, en cámara lenta siempre, el puño del compañerito de segundo grado que al grito de "en la selva no hay cisnes" aplasta tu obra maestra de arcilla, sin saber que también aplasta tus sueños de princesa y te da esa lección que nunca vas a olvidar y que tiene miles de nombres que le vas a ir dando con el correr de los años, pero en esencia siempre es lo mismo: amor y esa necesidad de destruir lo bello.
viernes, 23 de marzo de 2012
Ella baila sola... (o autodefensa en los días de sol)
...sola, siempre sola
Ann Coztas, solita su alma sin siquiera una guitarra, en el subte. Pasajera en trance hacia un lugar muy cierto, angustiada, con ese karma de vivir al sur y quemar las cortinas y encenderse de amor.
Y ellos que le dicen, hazte fama y échate a dormir y ella que ya no sabe más que hacer con su vida, ella que ya no sabe más qué hacer... cuando su mundo se agita, todos la empiezan a joder.
y se mueve sin parar.
Entonces se enciende el complejo sistema de audio incorporado en su cabeza, que sea activa automáticamente y es imposible de programar.
Deja que el ritmo tome su cuerpo, primero sus manos, que golpetean el caño del subte suave, casi imperceptiblemente. Luego los dedos de lo pies, haciendo fuerza para mover la humanidad entera de Ann desde sus minúsculas diez entidades. Y pronto se suma la cabeza, coreando el estribillo de esa canción tan rock, tan ella, tan sol.
Deja que el ritmo tome su cuerpo, primero sus manos, que golpetean el caño del subte suave, casi imperceptiblemente. Luego los dedos de lo pies, haciendo fuerza para mover la humanidad entera de Ann desde sus minúsculas diez entidades. Y pronto se suma la cabeza, coreando el estribillo de esa canción tan rock, tan ella, tan sol.
no registra nunca a nadie
No va en tren, ni va en avión y ciertamente no necesita a nadie al rededor. El volúmen amenaza con escaparséle por la boca y su cuerpo ya ha empezado a contorsionarse sin disimulo. Todo se construye y se destruye tan rápidamente, que no puede dejar de sonreir.
y se pone a bailar!
Su piel se hace ritmo, su voz canción, manos y pies a cargo de la percusión. Poco le importan las miradas extrañas, le resbalan como si su tristeza de furia fuese una pátina oleosa que la libera del exterior. Y baila, baila sus angustias y sus miedos sin sentido, baila aquellas palabras que la hicieron llorar, baila el recuerdo, baila el olvido, baila la paranoia, baila Angel Gallardo y Medrano.
Ella baila sola, baila.
En Gardel se pregunta si esa luciérnaga curiosa será su consuelo y sale a los saltos de subte. Sube la escalera y cumple su misión, las lágrimas le dicen que un poco se curó. Se pregunta por qué no hay más delirantes por ahí, bailando en una calle cualquiera... y ahí se acuerda que la gente normal va a bailar a las discotecas. Pobres...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

